Archivo del Blog
-
►
2020
(56)
- ► septiembre (2)
-
►
2016
(110)
- ► septiembre (4)
-
▼
2015
(172)
-
▼
septiembre
(25)
- "Gritos"
- Roberto Goyeneche - Desencuentro [Letra Subtitulad...
- Poesía Argentina "Tardes Herejes con Evaristo" Pre...
- Lluvia de setiembre María Amelia Diaz
- GIORGIO AGAMBEN en la UNSAM (version completa)
- Sobre Giorgio Ambagen
- Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén ...
- FELIZ PRIMAVERA_FELIZ OTOÑO
- Poetas argentinos-CIUDAD DESANGELADA, HECTOR NEGRO
- Poesia argentina: Leonidas Lamborghini
- La princesa Wu (Alberto Laiseca)
- Jorge Luis Borges: Siete Noches - ¿Qué es la poesí...
- "NOCHE" Vicente Huidobro
- "Tarde dominical" Ester de Izaguirre
- ELI Revista de Ensayos Literarios Iberoamericanos
- Poetas de Buenos Aires se reúnen para festejar los...
- Alejandra Pizarnik : Su voz
- " La Piedad" Giuseppe Ungaretti
- ¿ÉSTO ERA AMOR? Antonio Gala
- Poema de los dones-Jorge Luis Borges
-
▼
septiembre
(25)
-
►
2014
(57)
- ► septiembre (4)
9/30/2015
9/29/2015
9/27/2015
Poesía Argentina "Tardes Herejes con Evaristo" Presentación del libro "pequeñas criaturas de lo incesante"
![]() |
La autora Laura Yasan , la presentadpora María Amelia Diaz junto al coordinador del ciclo Evaristo Santana |
![]() |
Lectura de poemas Laura Yasan |
![]() |
Presentación de la obra poética María Amelia Diaz |
![]() |
Público concurrente al ciclo literario "Tardes Herejes con Evaristo" |
![]() |
Los escritores /de izq a der) Silvia Rivas, Daniel Gayosa, Graciela Menna, Claudio Szimis |
![]() |
Ina Espínola representante del ciclo "Alfonsina Storni" |
![]() |
Los escritores María Amelia Diaz, Eduardo Espósito Laura Yasán |
![]() |
Los escritores Daniel Gayoso y Silvia Crespo |
9/26/2015
9/25/2015
9/24/2015
9/22/2015
9/21/2015
9/20/2015
Poetas argentinos-CIUDAD DESANGELADA, HECTOR NEGRO
Héctor Negro (Buenos Aires, 27 de marzo de 1934-Ibídem, 15 de septiembre de 2015) fue un poeta y periodista argentino, cuyo nombre real era Ismael Héctor Varela y que tuvo una vasta trayectoria como letrista de tango.
9/19/2015
Poesia argentina: Leonidas Lamborghini
Nació el 10/01/1927. A partir de 1955 se dedicó al periodismo. Publicó 25 libros de poesía, tres novelas, una obra para teatro y ensayos sobre parodia y poesía gauchesca en los que recuperó el género y lo reformuló apelando a la risa, la tragedia, la mezcla, y el absurdo. Entre su obra poética se destacan: Saboteador arrepentido (1955); Las patas en las fuentes (1965); Partitas(1972); Episodios (1980); Circus (1986); Verme y 11 reescrituras de Discépolo (1988); Odiseo confinado (1992); Tragedias y parodias I (1994); Las reescrituras (1996); El jardín de los poetas (1999); Personaje en penehouse (1999); Carroña última forma (2001); Mirad hacia Domsaar (2003); La risa canalla (2004); Encontrados en la basura (2006); El jugador, el juego(2007) y El solicitante descolocado (2008). Su obra fue distinguida con los Premios Leopoldo Marechal, Boris Vian y Arturo Jauretche. Falleció el 13/11/2009.
9/17/2015
9/16/2015
La princesa Wu (Alberto Laiseca)
![]() |
Alberto Jesús Laiseca (Rosario, 11 de febrero de 1941) es un escritor argentino. Pasó su infancia en Camilo Aldao, corrector de pruebas de galera en el diario La Razón. Protagonizó el antológico programa de televisión Cuentos de terror en el canal de cable I-Sat y presentó películas en el ciclo Cine de terror del canal de cable Retro.
Es autor de la monumental novela Los Sorias y de 19 libros más (novela, cuento, poesía y ensayo). En 2011, la editorial Simurg editó sus Cuentos completos.
9/15/2015
9/14/2015
"NOCHE" Vicente Huidobro
Vicente Huidobro (Santiago, Región Metropolitana de Santiago, 10 de enero de 1893 - Cartagena, Región de Valparaíso, 2 de enero de 1948), fue un poeta chileno. Iniciador y exponente del movimiento estético denominado creacionismo, es considerado uno de los más destacados poetas chilenos
9/13/2015
9/12/2015
"Tarde dominical" Ester de Izaguirre
Nacida en Asunción del Paraguay es hija de padre argentino y madre paraguaya. Está en Buenos Aires desde los cinco años.
Publicó los libros de poemas: Trémolo, El país que llaman vida, No está vedado el grito, Girar en descubierto, Qué importa si anochece, Judas y los demás, Y dan un premio al que lo atrape vivo, Fuera de programa, Antología, Si preguntan por alguien con mi nombre, Una extraña certeza nos vigila, Poemas (1960-1992); en cuentos: Yo soy el tiempo y Último domicilio conocido; obras con las que obtuvo las siguientes distinciones: Primer Premio Municipal de Cuento, por unanimidad, y sus jurados fueron Manuel Mujica Láinez, Silvina Bullrich y Hermes Villordo, Tres veces Premio Fondo Nacional de las Artes, Gran Premio Dupuytren, Faja de Honor de la SADE, Pluma de Plata del Pen Club, Premio Municipal de Poesía.
Obtuvo cargos universitarios por concurso en las Cátedras de Literatura Argentina y de Estética en la misma Universidad.
Fue Visiting Lecturer en la Universidad Estatal de San Diego y Visiting Associate Professor en la Universidad de Irvine, California, U.S.A. Desde entonces hasta la fecha es invitada a dar clases dos ciclos por año, en varias universidades norteamericanas: Domínguez Hills, Baylor, Greeley, etc.
Fue invitada por la UNESCO, París, 1983, para dictar clases y conferencias. Además invitada por las Universidades de París, de Jawaharlal Nehru University, Nueva Delhi, India, de Al-Azhar en el Cairo, de La Madraza de Granada, (España) y en el Colegio Mayor Argentino de Madrid.
Asistió a numerosos Congresos Internacionales en Europa y en América.
Es asesora de las revistas: Letras de Buenos Aires, El Grillo, Alba de América y Napenay.
Está en el Comité Ejecutivo del Instituto Literario y Cultural Hispánico con Sede en Westminster, California. Colabora en los diarios La Nación, La Prensa, Clarín, La Gaceta de Tucumán y revistas del exterior.
Creadora de "Diálogos con personajes de novelas".
Obtuvo el Premio Alicia Moreau de Justo por su valioso aporte a la docencia.
Es Directora del Seminario Antígona, y Presidente de la Asociación Americana de Poesía.
Fue traducida al alemán, italiano, inglés y francés.
Desde 1999 hasta 2003 dictó en el Centro Cultural San Martín dictando Talleres de Poesía, Cuento, Novela y Ensayo.
Recibió el Premio Selección de Editores, otorgado por The International Library of Poetry en los Estados Unidos por sus poemas en inglés Soy Judas en 2001.
9/11/2015
9/10/2015
ELI Revista de Ensayos Literarios Iberoamericanos
![]() |
STAF |
Acerca de la novela y su función anafórica- Bestriz Isoldi
Un derecho inalienable para las mujeres- Lady Rojas Benavente
Literatura e interpretación- Silvina Marsimán.
Sincronicidad e imaginación activa- Queli Pariente-Ahmed
Borges y la Vedanta- Cristina Pizarro
La búsqueda de Amalia- Gaby Vallejo Canedo
Emil García Cabot- Tomás Barna
Poesía y pintura- Denise Scolari Vieira
Reencuentro utópico- Catalina Julia Artesi
Esta mujer que habla- Bertha Bilbao Richter
El paraíso en otra esquina. María Isabel Greco
9/09/2015
9/08/2015
Poetas de Buenos Aires se reúnen para festejar los 10 años del Café Literario "Extranjera a la Intemperie"
![]() |
Las coordinadoras Susana Cattaneo y María Amelia Diaz |
Los poetas María Chapp, Luis Calvo. Michou Pourtalé, Irene Zava junto a las coordinadoras
Dora Gonzalez, Alicia Solda, Graciela Corrao
La poeta y recitadora María del Mar Estrella
![]() |
María Marta Garabato, María del Mar Estrella, Nora Nardo, Luis Calvo, María Elena Roccio, Michou Pourtalé, |
Elvira Levy, Ernestina Mo
La anfitriona de Bar Lavalle, Susana Sassano junto a las coordinadoras e Irene Zava (de pie)
Virginia Segret Mouro, David Sorbille, Paula Mones Ruiz, María Amelia Diaz, Nilda Barba (de pie)
De izq.a der: Graciela Oses, Ada Ferraro, María Chapp, María del Mar Estrella, Susana Cattaneo, María Amelia Diaz, Nilda Barba, Dora Gonzalez, Paula Mones Ruiz, Alicia Solda, Hilda Mans
9/07/2015
9/04/2015
" La Piedad" Giuseppe Ungaretti
Poeta y traductor italiano nacido en Alejandría, Egipto, en 1888.
Pasó su infancia y adolescencia en Alejandría mientras su padre trabajaba en la construcción del Canal de Suez. En 1912 viajó a Paris, estudió en La Sorbona y trabó amistad con intelectuales famosos de la época. De regresó a Italia en 1914, se enroló como voluntario durante la Primera Guerra Mundial. Dos años después publicó sus primeros poemas bajo los títulos "El puerto sepultado"1916 y "La alegría"1919.
A partir de 1921 trabajó como periodista en Roma, publicó su obra más conocida "Sentimiento del tiempo" en 1933 , y luego, en 1936, se radicó en Brasil oficiando como profesor universitario.
Regresó a Roma en 1942, enseñó literatura moderna, publicó "El dolor" en 1947 y la compilación de su labor poética entre 1942 y 1961, bajo el título "La vida de un hombre". En los últimos años de su vida tradujo al italiano obras de importantes autores.
Falleció en Milán en junio de 1970.
La piedad
1
Soy un hombre herido.
Y yo quisiera irme
y llegar finalmente,
piedad, a donde se escucha
al hombre que está sólo consigo.
No tengo más que soberbia y bondad.
Y me siento exilado en medio de los hombres.
Mas por ellos estoy en pena.
¿No sería digno de volver a mí?
He poblado de nombres el silencio.
¿He hecho pedazos corazón y mente
para caer en servidumbre de palabras?
Reino sobre fantasmas.
Hojas secas,
alma llevada aquí y allá...,
No, odio el viento y su voz
de bestia inmemorable.
Dios, ¿aquéllos que te imploran
no te conocen más que de nombre?
Me has arrojado de la vida:
¿me arrojarás de la muerte?
Quizá el hombre también es indigno de esperanza.
¿Hasta la fuente del remordimiento está seca?
El pecado, qué importa
si ya no conduce a la pureza.
La carne apenas recuerda
que tuvo fuerza una vez.
Loca y gastada está el alma.
Dios mira nuestra debilidad.
Queremos una certeza.
¿Ya ni siquiera te ríes de nosotros?
Compadécenos entonces, crueldad.
No puedo seguir amurallado
en el deseo sin amor .
Muéstranos una huella de justicia.
Tu ley, ¿cuál es?
Fulmina mis pobres emociones,
libérame de la inquietud.
Pasó su infancia y adolescencia en Alejandría mientras su padre trabajaba en la construcción del Canal de Suez. En 1912 viajó a Paris, estudió en La Sorbona y trabó amistad con intelectuales famosos de la época. De regresó a Italia en 1914, se enroló como voluntario durante la Primera Guerra Mundial. Dos años después publicó sus primeros poemas bajo los títulos "El puerto sepultado"1916 y "La alegría"1919.
A partir de 1921 trabajó como periodista en Roma, publicó su obra más conocida "Sentimiento del tiempo" en 1933 , y luego, en 1936, se radicó en Brasil oficiando como profesor universitario.
Regresó a Roma en 1942, enseñó literatura moderna, publicó "El dolor" en 1947 y la compilación de su labor poética entre 1942 y 1961, bajo el título "La vida de un hombre". En los últimos años de su vida tradujo al italiano obras de importantes autores.
Falleció en Milán en junio de 1970.
1
Soy un hombre herido.
Y yo quisiera irme
y llegar finalmente,
piedad, a donde se escucha
al hombre que está sólo consigo.
No tengo más que soberbia y bondad.
Y me siento exilado en medio de los hombres.
Mas por ellos estoy en pena.
¿No sería digno de volver a mí?
He poblado de nombres el silencio.
¿He hecho pedazos corazón y mente
para caer en servidumbre de palabras?
Reino sobre fantasmas.
Hojas secas,
alma llevada aquí y allá...,
No, odio el viento y su voz
de bestia inmemorable.
Dios, ¿aquéllos que te imploran
no te conocen más que de nombre?
Me has arrojado de la vida:
¿me arrojarás de la muerte?
Quizá el hombre también es indigno de esperanza.
¿Hasta la fuente del remordimiento está seca?
El pecado, qué importa
si ya no conduce a la pureza.
La carne apenas recuerda
que tuvo fuerza una vez.
Loca y gastada está el alma.
Dios mira nuestra debilidad.
Queremos una certeza.
¿Ya ni siquiera te ríes de nosotros?
Compadécenos entonces, crueldad.
No puedo seguir amurallado
en el deseo sin amor .
Muéstranos una huella de justicia.
Tu ley, ¿cuál es?
Fulmina mis pobres emociones,
libérame de la inquietud.
2-
Carne melancólica
donde una vez pululó la alegría,
ojos entreabiertos del despertar cansado,
¿ves tú, alma demasiado madura,
lo que seré caído en la tierra?
Está en los vivos el camino de los difuntos,
nosotros somos una riada de sombras,
y ellas el grano que explota en el sueño,
de ellas es la lejanía que nos queda
y de ellas la sombra que da peso a los nombres.
La esperanza de una gran sombra
¿sólo es esto nuestra suerte?
¿Y no serías tú más que un sueño, Dios?
Temerarios, por lo menos un sueño
queremos que sea semejante a ti.
Es parto de la locura más clara.
No tiembla en nubes de ramas
como pájaros de la madrugada
al borde de los párpados.
En nosotros está y languidece, llaga misteriosa
3
La luz que nos aguija
es un hilo cada vez más sutil.
¿Sólo deslumbras matando?
Dáme esta alegría suprema.
4
El hombre, monótono universo,
cree acrecentar sus bienes,
y de sus manos febriles
no salen, sin fin, más que límites.
Pegado al vacío,
a su hilo de araña,
no teme ni seduce
más que a su propio grito.
Evita el desgaste haciendo tumbas,
y para pensarte, Eterno,
no tiene más que blasfemias.
9/03/2015
9/02/2015
¿ÉSTO ERA AMOR? Antonio Gala
![]() |
Ilustración: Ferdinand Hodler |
¿Esto era amor?
Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.
La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos.....
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos.....
Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.
Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.
Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle....Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle....Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?
Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser....¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia....
Y alargaba la mano y te tocaba.
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser....¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia....
Y alargaba la mano y te tocaba.
9/01/2015
Poema de los dones-Jorge Luis Borges
Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.
De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los insensatos párrafos que ceden
las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.
De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.
Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.
¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?
Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)