7/18/2015

Presentación del poemario "Luz de agua" de María Chapp a cargo de María Amelia Diaz en el Café Literario Antonio Aliberti-Bar Monserrat. Buenos Aires

 Lectura de los poetas Alejandro Drewes-Rolando Revagliatti y Michou Pourtalé
 Presentación de Luz de agua" por María Amelia Diaz Con los coordinadores del ciclo;Luis Calvo y Julio Bepré y la autora María Chapp




7/15/2015

Café Literario "Extranjera a la Intemperie" 13-7 Bar Lavalle Bs As

 Coordinan Susana Cataneo-María Amelia Diaz
 Presebtación de la revista "Guka" Alicia Solda-Alicia Digón
 Lectura de Rubén Balseiro



 Lectura de Nilda Barba
 Lectura de Alejandro Drewes

 Presentación del libro de ensayos "Tributo al continente americano" de David Sorbille




 Lectura de Osvaldo Víctor Fernández
 Lectura de María Marta Garabato
Lectura de Javier Pablo Resa

7/11/2015

Odiseas Elitis Premio Nobel 1979
poeta griego nacido en 1911 en Heraclión (Grecia) representa el encuentro de la tradición griega con el moderno surrealismo, un encuentro luminoso y sorprendente que alcanza cotas de una poesía al más alto nivel. El hecho poético en Elitis es una fusión de la luz y la materia que nos adentra a captar las transparencias de la palabra en el fondo de nuestra alma, en aquella zona donde el poeta griego nos toca con la suavidad del sueño mediterráneo. El mar es Elitis es tan esencial como vital, sus poemas (que alcanzan  la excelencia con su "Axion esti" que musicó Theodorakis) con influencias de Eluard y Kavafis entre otros tal vez, aun con el premio Nobel concedido en 1979, no son tan conocidos porque la poesía griega moderna está demasiado silenciada por expresarse permanentemente en su propia lengua.

7/08/2015

Alejandra Pizarnik; poeta argentina

Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1936.
Obtuvo su título en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires y posteriormente viajó a Paris 
hasta 1964 donde estudió Literatura Francesa en La Sorbona y trabajó en el campo literario colaborando 
en varios diarios y revistas con sus poemas y traducciones de Artaud y Cesairé, entre otros.
Es una de las voces más representativas de la generación del sesenta y es considerada como una de las poetas 
líricas y surrealistas más importantes de Argentina.
Su obra poética está representada en las siguientes obras: «La tierra más ajena» en 1955, «La última inocencia» 
en 1956, «Las aventuras perdidas» en 1958, «Árbol de diana» en 1962, «Los trabajos y las noches» en 1965, 
«Extracción de la piedra de locura» en 1968, «El infierno musical» en 1971 y «Textos de sombra y últimos poemas», 
publicación póstuma en el año 1982.
En 1972 falleció como consecuencia de una profunda depresión

7/05/2015

La Abuela (Olga Orozco)

Ella mira pasar desde su lejanía las vanas estaciones,
el ademán ligero con que idénticos días se despiden
dejando sólo el eco, el rumor de otros días apagados
bajo la gran marea de su corazón. 

De todos los que amaron ciertas edades suyas, ciertos gestos,
las mismas poblaciones con olor a leyenda,
no quedan más que nombres a los que a veces vuelven como
a un sueño
cuando ella interroga con sus manos el apacible polvo de las
cosas
que antaño recobrara de un larguísimo olvido. 
Sí. Ese siempre tan lejos como nunca,
esa memoria apenas alcanzada, en un último esfuerzo,
por la costumbre de la piel o por la enorme sabiduría de
la sangre. 

Ella recorre aún la sombra de su vida,
el afán de otro tiempo, la imposible desdicha soportada;
y regresa otra vez,
otra vez todavía, desde el fondo de las profundas ruinas,
a su tierna paciencia, al cuerpo insostenible, a su vejez,
igual que a un aposento donde sólo resuenan las pisadas
de los antiguos huéspedes
que aguardan, en la noche, el último llamado de la tierra
entreabierta.

Ella nos mira ya desde la verdadera realidad de su rostro
Olga OrozcoOlga Orozco fue una poetisa argentina, nacida en la provincia de La Pampa el 17 de marzo del año 1920 y fallecida el 15 de agosto de 1999. Durante su infancia, viajó en repetidas ocasiones, y finalmente se estableció en Buenos Aires, donde cursó la carrera de Filosofía y Letras y obtuvo el título de docente. Aparte de su producción literaria, fue una conocida periodista y redactora, e incluso ocupó cargos directivos en varias revistas de interés cultural. Por otro lado, incursionó en el mundo radiofónico como comentarista de teatro, y en el actoral, trabajo que mantuvo durante casi una década.
Como escritora, perteneció a la generación denominada Tercera Vanguardia, y se inspiró profundamente en el legado de artistas tales como los simbolistas franceses Arthur Rimbaud y Charles Baudelaire. Como dato curioso, Olga sentía un gran interés en la lectura de las cartas, y algunos de sus poemas, como "La cartomancia", lo ponen de manifiesto de una manera muy particular. Los reconocimientos que recibió durante los más de treinta años que se dedicó a la escritura demuestran que su nombre dejó una imborrable huella en su país y en el exterior. Publicó más de diez poemarios, entre los que se encuentran "Cantos a Berenice" y "La noche a la deriva".

7/02/2015

Poesía publicada en "Alba de América"


La muerte de las flores

Unas  flores inválidas y azules se desvisten en el florero
con suaves movimientos de arabesque abandonan sus cabezas
bajo la cadenza de alguna brisa que entra sutil por la ventana.
Entonces ellas, las ahora marchitas,
                                                         / abandonan sus pétalos uno a uno.
Como en La muerte del cisne,
las flores entraron en escena sólo para ofrecernos
la magia de su muerte.
Ellas, las que conocieron la libertad del viento
                                                              / y la fresca travesura de la lluvia,
las que durmieron palpitando bajo un techo de estrellas,
pequeñas pávlovas de florero
Tout son col secouera cette blanche agonie
                                                                      /dirá Mallarmé  en el poema.
Ellas inician su último gesto de abandono,
se inclinan,

y dejan sus pétalos sobre la mesa.
                                      María Amelia Diaz

6/27/2015


Del amor navegante (Leopoldo Marechal)



Porque no está el Amado en el Amante
Ni el Amante reposa en el Amado,
Tiende Amor su velamen castigado
Y afronta el ceño de la mar tonante.

Llora el Amor en su navío errante
Y a la tormenta libra su cuidado,
Porque son dos: Amante desterrado
Y Amado con perfil de navegante.

Si fuesen uno, Amor, no existiría
Ni llanto ni bajel ni lejanía,
Sino la beatitud de la azucena.

¡Oh amor sin remo, en la Unidad gozosa!
¡Oh círculo apretado de la rosa!
Con el número Dos nace la pena.

6/26/2015

Conferencia dada en La Sociedad Argentina de Escritores 24-6 "Emma de la Barra y un primer best seller argentino"

 Con las organizadoras del ciclo Marta de París: Graciela Bucci y Paula Mones Ruiz




UN PRIMER BEST SELLER ARGENTINO
EMMA DE LA BARRA 

 1905. Sobre las calles empedradas de la ciudad de Buenos Aires circulan los vendedores ambulantes gritando su mercancía y la policía montada se pasea haciendo su guardia. En los carruajes damas y caballeros distinguidos pasan haciendo sonar los cascos de los caballos de tiro.
A la hora del paseo por los bosques de Palermo las bellísimas niñas y señoras porteñas suben a sus coches vestidas con sus mejores trajes confeccionados a la moda de París y los caballeros discuten acalorados de política aunque luego se manipulen los votos. Dos de cada tres habitantes de la ciudad son inmigrantes recién llegados “para hacer la América” y despreciados por los criollos. Manuel Quintana es el presidente.
Es  el momento en que aparece“Stella”, una novela de tono rosa y contenidos románticos que sigue los cánones literarios de la época, sin mención de autor y se convierte rápidamente en un éxito. Su primera edición se agota en tres días y  deben hacerse nuevas ediciones (en total serán nueve), esta vez bajo el seudónimo de César Duayen. Tal es el éxito que un librero de la calle Florida debe emplear una persona para que se dedique con exclusividad a la venta del libro. El doctor y escritor Bartolomé Mitre adquiere diez ejemplares.
En ese entonces el periodista Julio Llanos organiza un concurso que premiará a quien devele la verdadera identidad  de César Duayen. Un colega de “El Diario”, Manuel Láinez, responde a esta incógnita: "Corresponde a una bellísima dama, la señora Emma de la Barra".
Hoy todos nosotros sabemos qué es un best-seller, pero ¿lo sabían entonces los habitantes de Buenos Aires?
La obra, fue traducida a varios idiomas y prologada por Edmundo de Amicis, hasta 1932 “Stella” vende en el país y en el exterior 300.000 ejemplares, a los que habría que sumar las ventas posteriores, ya que hasta la década del 40 sigue editándose con regularidad, sin olvidar que en la actualidad hubo una nueva reedición hecha por la editorial Buena Vista en 2011.
Narradora, traductora, colaboradora en revistas de su época, Emma de la Barra nació en Rosario en 1861, en la época de Nicolás Avellaneda, y falleció en Buenos Aires el 5 de abril de 1947.
Criada en el seno del matrimonio formado por Federico de la Barra, un reputado político y periodista, miembro del Congreso de la Confederación Argentina, y Emilia González Funes, procedente de la alta sociedad cordobesa, su padre solía organizar en su propia residencia de Rosario, animadas tertulias en las que participaban los personajes eminentes de la época.
Influida por el medio, la pequeña Emma se interesó por el Arte y comenzó a estudiar música y pintura, actividades en las que continuó demostrando su talento cuando, aún en plena infancia, se trasladó con toda su familia a Buenos Aires donde amplió sus conocimientos en otras materias por medio de la enseñanza de preceptores particulares.
Siendo adolescente, comienza a asistir a reuniones literarias pero también a mitines obreros. Igual, como a todas las de su clase, la casan con el hermano de su padre, Juan de la Barra, quien la dobla en edad y la redobla en fortuna pero la apoya en cualquiera de sus tareas. Emma prosigue con sus actividades socio-culturales y ofrece conciertos de piano y canto. Durante esos días es cuando descubre su vocación de escritora.
 De la Barra fue celebrada por diversos autores de la época, como Gabriela Mistral, quien le dedica el poema “La oración de la maestra”.  Fundadora y presidenta de la Sociedad Musical Santa Cecilia, de la primera Escuela Profesional de Mujeres, cofundadora junto a Elisa Funes de Juarez Celman de la Cruz Roja Argentina, ya viuda es mujer de empresa y dueña de una muy considerable fortuna que resuelve invertir en la fundación de una ciudadela en el centro de la localidad de Tolosa, próxima a la ciudad capital de La Plata, aún en proyecto fundacional. Serían 216 casas de techo bajo, tres habitaciones, un patio en común con aljibe de estilo colonial. El drama para la fundadora fue que el doctor Dardo Rocha en 1882  se le adelanta con la fundación de la ciudad de La Plata y el ingeniero Otto Krause apresura el evento de unos palacios y parques deslumbrantes, y “las mil casas” como ella las llamaba, estaban aún a medio construir. Cuando el pelotón de inmigrantes llegó para trabajar en las edificaciones platenses, se desparraman en conventillos y sitios vecinos al centro, que era su lugar de trabajo. En 1887 cuando se terminan, las casitas son alquiladas a obreros del Molino La Rosa. Con el tiempo, por falta de mantenimiento, el viento se las llevó dejando ahí un tugurio de okupas y a Emma en la ruina. En ese tiempo contrae enlace con el periodista Julio Llanos.
Llegada la Primera Guerra Mundial, Llanos ocupó su pluma haciendo crónicas desde Europa para el diario La Nación, aunque se comentaba que no siempre estaban escritas por él; Emma, firmando directamente “Julio Llanos” solía hacerse cargo de los textos.
Por entonces la casa editorial barcelonesa Maucci, que había publicado “Stella”, le adelantó a su autora $ 6.000 por una primera tirada de 5.000 ejemplares de su siguiente novela “Mecha Iturbe”, un caso sin precedentes en nuestra literatura, no sólo porque lo máximo que se había pagado antes a un escritor fueron $2.000 a Florencio Sánchez, sino por el cuantiosos número de ejemplares de la tirada.
En 1943 se realiza la película basada en “Stella, con dirección de Benito Perojo y guión de Ulyses Petit de Murat, el filme llegó a la fama de la pantalla grande nada menos que protagonizada por la célebre actriz Zully Moreno.
  “La trayectoria de Emma de la Barra es significativa para nuestra historia literaria, no sólo porque escribió un libro con valores destacables, sino porque consiguió subyugar a un público amplio y exigente. El hecho de ser mujer agrega al fenómeno producido con “Stella” un ingrediente sugestivo, dadas las luchas que en aquel tiempo comenzaban a liberarse en pos de los derechos civiles y políticos” Sosa de Newton, Lily, Stella, César Duayen, un best-seller de 1905
¿Cuáles son las cualidades que produjeron el triunfo rotundo de “Stella”, que según lo define la propia autora fue escrita con el fin de presentar una típica familia porteña aristocrática de sus días?
Al iniciarse el siglo hay en Buenos Aires tres clases sociales netamente definidas: en la base de la pirámide está la clase baja compuesta por obreros, proletarios, vendedores callejeros, pequeños comerciantes, organilleros; el viejo pueblo criollo al que se ha sumado una nueva oleada de inmigrantes  malviviendo en los conventillos del Centro y las casas de chapa de la Boca. Un poco por encima surge la reciente clase media nacida de la clase baja, que ha ascendido gracias a la escuela pública, llegando muchos de sus integrantes a obtener títulos universitarios. Pero hay un tercer estrato que ocupa la parte más alta, elitista, cerrado a las clases anteriores, que habita las grandes mansiones de Buenos Aires y está compuesto por estancieros y terratenientes. Son los abonados a la Ópera y más tarde al teatro Colón, concurrentes asiduos del Jockey Club, el Club del Progreso y el Círculo de Armas, los que aparecen en las crónicas sociales de los diarios. Ésta es la clase a la que pertenece Emma de la Barra y la que ella retrata en su novela anticipándose en el tiempo a la temática del escritor Manuel Mujica Lainez, su propia clase social observada y diseccionada empleando un realismo suavizado en los elementos “feos” que se  destiñen dentro de un marco lujoso donde afloran las pasiones y la hipocresía. Y esa tercera clase corre a comprar la novela que la retrata mientras la clase media lo hace para fisgonear un ambiente al que desearía pertenecer. 
“Stella” no es novela definitivamente realista. No tiene ningún parentesco con el realismo galdosiano o zoliano, entonces en boga. No es tampoco, sensu strictu, novela romántica, de romanticismo 1830. No está impregnada de "mal del siglo", ni sacudida por el energumenismo pasional"0
 Bonet, Carmelo M., Pespuntes críticos,
Cristina Piña en el prólogo de una reciente edición de “Stella”2011 escribe:
Resulta una novela fascinante para el lector de hoy que, además, con más de un siglo de distancia histórica, también puede percibir la sutil articulación que hace la autora entre la situación del país en pleno período de modernización y lleno de dudas frente a un proceso cuyos alcances no distingue con claridad (…)  y las relaciones entre hombre y mujer, también en un proceso de modificación vertiginoso”
Las protagonistas de la narración son dos jóvenes escandinavas llegadas a Buenos Aires, cuyo padre acaba de morir, Alejandra y su hermana Stella. Afectada por una grave invalidez en las piernas, Stella, compromete a la primera a hacerse cargo de ella y a ambas a buscar protección en casa del tío materno.
De la Barra hace decir a Alejandra, como adelantando la voz de otras mujeres que vendrán:

Una persona del género femenino tiene derecho a saber algo más que Colón descubrió América, tocar piano, cantar, coser y bordar en seda china.”
Y la muestra armando su biblioteca con libros austeros que leen los hombres. El círculo de sus amistades la apodará “Alex”, masculinizándole el nombre.
De la Barra recurre además a un interesante procedimiento narrativo para presentar a ambas hermanas: una carta que Gustavo Fussler, padre de las jóvenes, escribe al tío materno de las dos muchachas, encomendándole que cuide de ellas. De este modo, Alex y Stella se integran en la sociedad porteña.
Repetimos que no se puede dejar de destacar además la rica, lúcida, completa y compleja pintura de costumbres que nos presenta “Stella”, que colabora junto al argumento con el éxito arrollador que tuvo. El hipódromo de Palermo, las grandes fiestas donde los miembros de la sociedad despliegan y derrochan lujo, están narrados no con gran estilo, pero sí con fuerza y conocimiento. 
La sociedad porteña sin duda se vio reflejada en ella, descripta por la mirada distante de la extranjera, lugar en el que se ubica la narradora protagonista.
Capítulo II (frag.)
Hasta hace algún, tiempo la parte norte de Buenos Aires
concluía en la plaza San Martín. De allí a Palermo —el Bois—,un largo intervalo despoblado donde hoy se levanta la ciudad nueva, linda, alegre, suntuosa.
Una doble cadena de construcciones, hermosas sin carácter, extiéndese a un lado y a otro, entra al gran paseo, el cual, abrochándose a ella como un inmenso eslabón la deja prolongarse hasta Belgrano...


6/22/2015

Convivencia (de "La dama de noche y otras sombras")

Una tiene guardada esa gota de odio
por si acaso, por si hoy,
por si mañana te lastiman.
Es una pócima, un filtro de veneno virtual
destilado de una lágrima  en el negro de los huesos
que observada a contraluz
irradia una sombra verde con sabor a incienso.
Una, la guarda bajo siete llaves
custodiada con rayos infrarrojos, rayos láser,
bajo candados oxidados de llorar
por si acaso, por si hoy,
por si mañana te lastiman;
para auxiliarte como un ángel guardián,
una venda, o una mano solícita que alarga la caricia.
A veces la saco, la alimento,
pronuncio los conjuros aprendidos con el ofidio de la vida,
y la guardo:
por si acaso,
para inyectarla con mis colmillos de víbora.
                                                              María Amelia Díaz

6/21/2015

La lluvia (Jorge Luis Borges)


La lluvia (jorge Luis Borges)

Bruscamente la tarde se ha aclarado 


Porque ya cae la lluvia minuciosa. 

Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
Que sin duda sucede en el pasado. 




Quien la oye caer ha recobrado 

El tiempo en que la suerte venturosa 
Le reveló una flor llamada rosa 
Y el curioso color del colorado. 




Esta lluvia que ciega los cristales 

Alegrará en perdidos arrabales 
Las negras uvas de una parra en cierto 




Patio que ya no existe. La mojada 

Tarde me trae la voz, la voz deseada, 
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.

Videos de la presentación del poemario "De bosque y caminos" de Susana Cattaneo- Café Tortoni Bs As




Presentación a cargo de María Amelia Diaz
                   Palabras de agradecimiento y poema de Susana Cattaneo

6/18/2015

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "De bosque y caminos" de Susana Cattáneo Café Tortoni-Bs.As

 Los presentadores María Amelia Diaz-Bestriz Schaefer Peña-David Sorbille

 La presentadora y la autora:Susana Cattáneo
(de izq. a der) Las poetas María Chapp-Cristina Oliver y María Amelia Diaz (sentadas)
Susana Cattaneo-Olga Ferrari-Ruén Melero-David Sorbille
Momento musical con Leonardo Pastore




6/15/2015

Café Literario "Por quien doblan las palabras" Círculo La Raza- Morón-Bs As

 María Amelia Diaz
 Pablo Marrero
 Jonatan Máequez
 María Isabel Desulovich- Evaristo Santana-Marcelo Rosende- Elida Bravo
 Mary Guerreiro (Coordinadora)-Carlos Marasco
Dora Gonzalez-Alicia Solda (Coordinadora)

6/13/2015

Escritores de Morón_Buenos Aires

 Guillermo Cácharo María Rosa Lojo Carlos Norberto Carbone Alba Correa Escandell, María Amelia Diaz Gloria Arcuschin Alberto Ramponelli Walter Iannelli Juan Alberto Núñez Alberto Luis Ponzo.
Esta otra piel,
pielpoema,
nos envuelve,
celofán que cruje al roce de una mano.
Pielpoema
Siempre los poros abiertos,
siempre los poros abiertos para sitiar el mundo.
Piel.
El Universo.
Y esto que somos,
fantasmas alojados debajo de la piel,

 y detrás la palabra.
María Amelia Díaz

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